II Certamen Literario Historias de Mujeres del Ayuntamiento de Villablino

 Y, una vez más, la llamada. La llamada de la dicha, la llamada ansiada, la llamada sorpresiva. Sí, recibí esa llamada informándome del Primer Premio de este certamen un día antes de la recogida. Así que tuve que pedir de urgencia días en el trabajo, coger el coche e ir hasta Villablino, en León.

Segunda vez que me veo en lo más alto de un concurso (quién me lo iba a decir), donde se han presentado algo más de 70 relatos, como se puede leer en la noticia de lacianadigital.

La entrega de premios fue en la Casona de Sierra Pambley, en el mismo Villablino, un conjunto de edificios bonitos, algunos antiguos y otros más modernos, pero bien combinados. De maestra de ceremonias estuvo Mercedes Fisteus, ganadora del Premio Ateneo Joven de novela de Sevilla en 2019, quien me dijo personalmente que le había gustado mucho mi relato cuando lo pudo leer, pues ella no formaba parte del jurado que me otorgó tal galardón. En la modalidad local ganó Blanca Berdasco por segundo año. 

El premio en modalidad nacional, la que yo gané, eran 150 euros, además de un fin de semana para dos (me llevé a mi madre en esta ocasión), visitando museos, comidas y cenas, además de alojamiento. La edil de Educación, Pilar Carrasco, aparte de otras chicas de la organización del certamen, nos hicieron amena la estancia en un paraje hermoso (una parte de León que no conocía) y fueron muy amables y cercanos con nosotros. Gente que ama ese precioso lugar, así como amo yo mi pueblecito al otro lado de esa misma provincia.



He ahí la fotografía tras la entrega, con la ganadora local, la de la modalidad artística juvenil y parte de las organizadoras.

Estoy pendiente de que cuelguen el relato en la web del ayuntamiento para poder compartirlo aquí, y también se supone que van a hacer un podcast del relato y tal vez ponerlo en la radio.

El relato presentado y ganador es La belleza en el espejo, un relato al que le tenía un especial cariño y que por fin ha visto la luz de la mejor de las maneras posibles, aunque esta vez no conlleve publicación en papel, o al menos no por el momento.

No queda otra que seguir cavando zanjas, a ver si encontramos un poquito más de oro, o plata, o cobre también me vale, pero cavar y cavar, no queda otra que el trabajo, y un poquito de fortuna también. En cuanto tenga el enlace del relato, si lo cuelgan, lo compartiré. Hasta la próxima noticia. Pronto, espero.

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