Entrega de los premios del II Concurso de relatos Vallekas Negra
Tuve ocasión hace unas semanas de asistir a la entrega de premios del II Concurso de relatos "Vallekas Negra", dentro de las jornadas organizadas en el marco de la III Edición del Festival Vallekas Negra, organizado por el Ateneo Republicano de Vallecas. Los relatos tenían que ser de temática negra o social, y yo me decanté por la primera, siendo así mi segundo relato en este género.
Pude de paso también quedar con mi primo Guillermo y juntarnos para comer, que cualquier excusa es buena, pero si es gracias a estos extraños eventos en los que uno es galardonado de alguna manera, mejor que mejor.
Me habían avisado con un par de semanas de antelación por correo electrónico, indicando en el mismo que era uno de los tres finalistas. Algo con lo que no contaba, pues sé de la dificultad en estos tiempos post-pandemia de pertenecer a este granado grupo de los premiados, por la alta y cualificada participación. Según comentaron en la entrega, en esta ocasión fueron 147 relatos los aceptados a concurso, tras descalificar aquellos que no se ajustaban a las bases, ya fuera por longitud o temática.
El ganador fue Sergio Marrodán, quien se desplazó desde La Rioja para el galardón, y que ha ganado a finales del pasado año el Premio Ciudad de Alcalá de Narrativa con una novela. Y su relato nos fue expuesto por dos narradores (uno de ellos profesional y del cual me parece que había escuchado su voz en cine o documentales).
Tras la entrega, en el descanso antes de la charla con la escritora Alicia Giménez Bartlett, las chicas del jurado me preguntaron por mi relato y les contesté, mostrando orgulloso mi diploma, que era el autor de "Réquiem por un padre". Me contaron entonces que había sido segundo y que habían estado dudando entre si debía ser el otro o yo el ganador, y que al ser el ganador local de temática negra y el relato de Sergio más de temática social, decidieron darle el premio a él. También dijeron que de haber sido los Premios Goya antes, al haber otorgado un doble ganador ex-aequo, hubieran optado por darnos por ganadores a los dos. Otras veces había sido segundo, pero esta vez ha faltado el canto de un duro, o de un céntimo. Una pena, puesto que al final el nombre que se posterga es el del ganador. De todas formas, estoy más que contento. Con una participación tan alta, no contaba con estar entre los galardonados.A continuación, hubo una charla por videoconferencia con Alicia Giménez Bartlett, ganadora del Nadal y del Planeta, que no pudo asistir por motivos de salud. Estuvo muy simpática y agradable, y además parece una gran persona.
De este concurso no parece que vaya a haber un libro. Ni tampoco con los ganadores y finalistas de varios años. Pero ha sido una gran experiencia y he conocido a gente del jurado y de la organización con una vocación impresionante.
Esperemos que sigan habiendo buenas noticias en un futuro próximo.

