Publicación en el libro Raíces, del III Concurso de Relato Breve CEB El Calvache

 Se han encontrado varias sensaciones cuando me notificaron que iba a estar en esta publicación. Por un lado cierta decepción (no había sido elegido entre los ganadores ni menciones especiales, y se realizó el libro con 175 relatos de los 231 presentados), y por otro lado un tanto de alegría, no solo por estar sobre celulosa de nuevo, si no por los grandísimos escritores que al igual que yo se habían quedado fuera de las plazas de honor, entre ellos, y digo así de memoria, José Antonio Gago Martín, el prolífico Alexis López Vidal y Agustín García Aguado, a quien profeso una profunda admiración. Todos ellos autores muy acostumbrados a ganar y de gran gran calidad. Es por ello que el sentimiento primero por no haber una criba mayor (aunque el relato seleccionado ya había llegado a ser semifinalista en otro concurso y no tenía tantas dudas sobre él), fue madurando hacia una satisfacción por estar con otros autores de tamaña envergadura en el relato corto actual.

El relato enviado, y titulado La espera, es un relato lírico (y espero que no en exceso) sobre una situación que quizás no fuera tan bien vista en los tiempos en los que nos encontramos y donde lo que no se ajuste a las formas de la nueva moral puede ser apartado y repudiado. Sin embargo, el mensaje creo que es claro, y podría atribuirse a todas aquellas personas que realizan un trabajo que no les llena completamente (tantas y tantas personas en este mundo, me temo) y que anhelan un cambio, obviamente a mejor.

Así es que estoy contento, no es un hito, pero con este libro es la novena publicación desde que he recomenzado la escritura en el confinamiento, y aún tiene que salir el décimo, uno de ciencia ficción, que se está alargando un poco ya.

Termino de correcciones de los relatos listos para la competencia, y espero comenzar uno nuevo en este mes. Un saludo a todos (o a mí mismo, que podría ser yo el único en leer estas líneas).

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